2025
Introducción
En España, las pensiones se pagan quitando dinero a los trabajadores y dándoselo a los pensionistas. Como este "sistema de reparto" no funciona, el Estado ha tenido que salvarlo este año creando la "cuota de solidaridad", una cotización adicional que grava la parte del salario que excede la base máxima de cotización de la Seg. Social.
A diferencia de las cotizaciones ordinarias, esta nueva cotización no genera derechos adicionales sobre la pensión, ya que su objetivo es exclusivamente recaudatorio. Es decir, el Estado te quita más de la nómina - y cada año subirá la cantidad que te quite - sin que ello aumente la pensión que recibirás al jubilarte, como cuenta ADP.
Patrimonio neto
A 31/12/2024, mi patrimonio neto era de 207.098,50 €. Este año, mi patrimonio neto ha aumentado en 100.000 €, llegando hasta los 307.759,29 €. La verdad es que llevo unos años de bonanza en lo económico, pero solo en lo económico. Si en 2023 acabó mi relación de pareja más larga, este año lo ha hecho mi relación laboral más larga.
En 2024, la empresa para la que trabajaba inició cambios estructurales importantes. Este año, los cambios han continuado y, con ellos, han llegado varios despidos, entre los cuales el de mi departamento. Esto me ha hecho perder un trabajo bien pagado pero a la vez me ha traído una buena indemnización por despido improcedente.
Ingresos
El ingreso más elevado que he recibido este año, incluso superior a mis ingresos por salario, ha sido precisamente la indemnización por despido improcedente: 52.000 €. De esta cantidad, el abogado que tuve que contratar se quedó con un 5 % más IVA (2.600 € + 546 € = 3.146 €), por lo que finalmente percibí 48.854 € libres de impuestos.
Además de la indemnización, cobré un total de 23.604,59 € como salario en la anterior empresa hasta el despido, recibí un finiquito de 8.656,85 €, obtuve 955,35 € por la prestación por desempleo y he ingresado 15.064,85 € por los meses trabajados en mi nuevo empleo, donde cobro menos que en el anterior, pero vivo mucho más tranquilo.
Ahorro
Considerando la amortización de capital incluida en la cuota hipotecaria como parte del ahorro, este año he logrado destinar el 66,24 % de mis ingresos a ahorro. En términos absolutos, esto se traduce en 36.676,14 € ahorrados durante 2025, de los cuales 16.805,87 € han servido para disminuir el capital pendiente de la hipoteca.
Dejando la indemnización por despido aparte, he conseguido ahorrar 3.056,34 € mensuales este 2025, de los cuales 1.370,51 €/mes han ido a fondos de inversión, 1.400,49 €/mes han ido a amortizaciones de capital de la hipoteca y 160 €/mes han ido a Trade Republic para aumentar un poco el balance de mi fondo de emergencia.
Gastos
A mitad de año se vino a vivir conmigo mi nueva pareja - otra, no la chica con la que me fui de vacaciones el verano pasado. Para ello, pactamos dos condiciones: un alquiler de 500 €/mes por vivir en mi piso y el pago conjunto de los suministros, de modo que aunque algunas facturas hayan subido, mi gasto total ha bajado.
Mi despido ocurrió en verano, justo cuando tenía planeado ir de viaje con unos amigos. Tras reflexionar unos días, decidí no viajar y dedicar ese tiempo a buscar un nuevo trabajo. Parece que tomé la decisión correcta, pues fue en esos días que encontré mi empleo actual. Perdí el coste de los billetes de avión, sí, pero gané un buen trabajo.
Liquidez
Mi liquidez se encuentra en la cuenta remunerada de Trade Republic, la cual sigue la evolución de tipos dictada por el BCE. Trade Republic empezó 2025 dando una rentabilidad bruta del 3%, bajó al 2,75% en febrero, al 2,5% en marzo y llegó al 2% en verano, manteniéndose así hasta finales de año. Mi balance allí a 31/12 es de 6.688,11 €.
En primavera me acogí a la promoción recibos de BBVA, la cual ofrecía 720 € brutos (48,6 €/mes netos) al domiciliar al menos un recibo y mantener un saldo mínimo de 400 € de media en una cuenta bancaria. Asimismo, me acogí a una segunda promoción del BBVA y domicilié allí mi nómina, lo cual me dio 400 € brutos adicionales.
Plan de pensiones individual
Sigue vigente la reducción de 1.500 € en la base imponible del IRPF por aportaciones a planes de pensiones individuales en 2025, así que, como cada año, he aportado 1.500 € al plan N5138 de Indexa Capital. Allí, el balance de mi cuenta ha aumentado de 8.428,05 € a 16.064,89 €, gracias, en buena parte, a un traspaso.
Al concluir la relación laboral con una empresa que disponga de un plan de pensiones de empresa, el partícipe tiene la opción de traspasar el balance acumulado a un plan de pensiones de su elección, así que eso hice, traspasando mi plan de previsión social empresarial (PPSE) a mi plan de pensiones individual (PPI) en Indexa.
Plan de pensiones de empresa
La empresa para la que trabajaba ofrecía dos tipos de fondos de pensiones a los empleados: un plan de previsión social empresarial (PPSE), cuyo balance (5.092 €) traspasé en su totalidad a Indexa Capital, y un producto opcional, un Unit Linked Colectivo, que he mantenido en VidaCaixa y que ha cerrado el año con 10.253,05 €.
En la nueva empresa me ofrecen también un plan de pensiones empresarial, el cual está gestionado también por VidaCaixa. En este plan, si yo deposito un 1 % de mi salario bruto anual, la empresa me deposita un 2 % adicional. Como digo yo, el dinero gratis hay que cogerlo, así que me di de alta y, a cierre de 2025, ya tengo 721,68 € en él.
Fondos de inversión
En 2025, mi cartera de fondos de inversión en Indexa Capital, con perfil 10/10, ha cerrado el año con un 6,8 % de rentabilidad, pasando de 4.454,81 € a cierre de 2024 a 4.756,04 € a cierre de 2025. En total, he pagado 22,76 € (0,513 %) en comisiones varias a Indexa, cuyo perfil 10/10 es ahora 100 % RV. Veremos cómo evoluciona.
Por otra parte, mi balance en Baelo Dividendo Creciente clase D a 31/12 es de 76.965,99 €, tras depositar en él toda la indemnización por despido improcedente y buena parte de mi ahorro mensual. Esto me ha generado 793,30 € en dividendos en 2025 (66,11 €/mes), con un yield del 2,76 % y un crecimiento del dividendo del 19,45%.
Criptomonedas
A finales de 2024, saqué todo el CRO de mi on-chain wallet con la esperanza de venderlo a 3x su valor de compra, pero llegué tarde, así que lo dejé en el Supercharger de crypto.com para que me generase algo mientras esperaba una nueva oportunidad. Esperando, apareció en marzo un plazo Crypto Earn de 12 meses al 15 % y entré con todo.
Desde entonces, he estado recibiendo 400 CRO por semana (~40 €), que he ido depositando en el Supercharger, generando algo de SOL, ETH, BARA, etc. por el camino. En agosto, el precio del CRO se disparó hasta los 0,33 €/u debido a las expectativas de lanzamiento de una tesorería CRO, pero no vendí, ya que mi CRO estaba bloqueado.
Hipoteca vivienda habitual
El año pasado comentaba que una compañera había conseguido una hipoteca mixta (10 años a tipo fijo) en Ibercaja al 1,7 %. No me la quisieron ofrecer porque mi hipoteca tenía alrededor de 1 año, así que esperaba a que cumpliera 2 para hacer el cambio. Con la poca antigüedad que tengo ahora en el trabajo, a ver si la consigo...
Sea como sea, este año he pagado 7.058,06 € en intereses y he amortizado extraordinariamente 10.314,81 €, lo cual ha hecho bajar mi cuota hipotecaria hasta los 1.099 €/mes. Dudo entre hacerla bajar a 1.000 €/mes o invertir en fondos, pero creo que invertir en fondos me dará más a largo plazo y los puedo reembolsar cuando quiera.
Gastos vivienda habitual
El IBI me ha subido un 1 % este año: de 751,07 € a 758,71 €. Por suerte, lo he podido pagar con la tarjeta BkSwipe, la cual me ha devuelto precisamente un 1 % (7,58 €) en forma de cashback, contrarrestando dicha subida. Lo malo es que Bankinter canceló BkSwipe en junio, de modo que ya no podré pagar el IBI de 2026 de esta manera :(
Otros gastos de mi vivienda incluyen 708 € de comunidad de propietarios (59 €/mes) y 599,13 € de seguro de hogar vinculado a la hipoteca (49,92 €/mes). Esto hace que, más allá de la mensualidad de la hipoteca, tenga que pagar una media de 172,14 €/mes todos los meses para poder vivir en una vivienda de mi propiedad.
Palabras finales
Nada es para siempre en esta vida, excepto los impuestos. Así, este año he dejado atrás una pareja y un trabajo, pero todo sucede por una razón; aquello que se ha ido debía dejar espacio para que llegaran mejores proyectos. De este modo, en el terreno amoroso, creo haber encontrado por fin a una persona idónea para mí.
Por otro lado, el cambio forzoso de trabajo me ha permitido seleccionar un nuevo rol que me resulta mucho más divertido que lo que me tocaba hacer antes, convirtiendo mi día a día en un juego. La contrapartida es que ahora gano algo menos de salario, pero he ganado algo mucho más importante que el dinero: calidad de vida.
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