REIT / SOCIMI

La inversión inmobiliaria ha sido históricamente la favorita en España, pero comprar un piso para alquilar requiere mucho capital inicial y tener que lidiar con inquilinos. Aquí es donde entran las SOCIMI (y sus hermanos mayores americanos, los REIT), permitiendo a un particular invertir en el mercado inmobiliario con la misma facilidad con la que compras una acción en un broker de bolsa.


¿Qué es un REIT / SOCIMI?


Los REIT y las SOCIMI son empresas dueñas de activos inmobiliarios (oficinas, centros comerciales, hoteles, naves logísticas o viviendas). Su misión es gestionar estos activos para obtener rentas a través del alquiler.

REIT significa Real Estate Investment Trust, un concepto que nació en EE. UU. en los años 60. En España, estas entidades se llaman SOCIMI (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario).

Todos los REIT y SOCIMI cotizan en bolsa. Al cotizar en bolsa, cualquier inversor puede comprar una "parcela" de esos edificios comprando acciones de la sociedad y recibir parte de los alquileres en forma de dividendos.


El reparto de dividendos


La ley obliga a los REIT a repartir la mayor parte de sus beneficios entre los accionistas:

- En España (SOCIMI): Deben repartir al menos el 80% de los beneficios obtenidos por el alquiler de inmuebles.
- En EE. UU. (REIT): Deben repartir al menos el 90% de sus ingresos imponibles.


Ventajas de invertir en REIT VS Vivienda física


Invertir en este tipo de empresas tiene algunas ventajas:

- Liquidez inmediata: Puedes vender tus acciones en segundos. Un piso tarda meses en venderse.
- Diversificación: Puedes ser "dueño" de varios centros comerciales en lugar de un solo apartamento.
- Gestión profesional: No debes encargarte de arreglar la caldera ni de cobrar el alquiler.
- Capital mínimo: Puedes empezar a invertir con el precio de una sola acción (a veces menos de 20 €).


Tipos de inversión


No todas las empresas invierten en lo mismo. Es vital saber en qué tipo de edificios estás invirtiendo:

Retail: Centros comerciales y locales comerciales.
Residencial: Bloques de edificios para alquiler de viviendas.
Logístico: Naves donde gigantes como Amazon guardan sus productos.
Especializados: Hospitales, centros de datos o residencias de ancianos.


Riesgos a tener en cuenta


Como todo instrumento financiero, esta inversión tiene sus peligros. El valor de la acción de un REIT / SOCIMI puede caer si el mercado inmobiliario sufre una crisis o si los tipos de interés suben. Cuando los tipos suben, el beneficio de estas empresas disminuye y los inversores suelen mover su dinero hacia la renta fija (p.e. bonos).

Cuando los tipos de interés suben, la deuda de las SOCIMI se encarece porque estas empresas dependen fuertemente del apalancamiento bancario (hipotecas) para adquirir sus inmuebles. Al aumentar los costes financieros, el beneficio neto disminuye, lo que estrecha el margen de maniobra de la sociedad.

Cuando el beneficio cae, el dividendo obligatorio que reciben los accionistas se reduce, y al mismo tiempo, las tasaciones de los edificios suelen revisarse a la baja, provocando que el valor de la acción caiga en bolsa al volverse un activo menos rentable y más arriesgado.


Conclusión


Las SOCIMI y los REIT son el puente perfecto entre el mercado financiero y el inmobiliario. Son ideales para inversores que buscan un flujo de caja constante (dividendos) sin las barreras de entrada de la propiedad física. Esta es, posiblemente, la forma más democrática de participar en el negocio del ladrillo.

Al invertir en empresas, esta inversión no está exenta de riesgos: la empresa debe estar bien gestionada para no irse a la bancarrota, se debe tener en cuenta que cuando los tipos de interés suban, los dividendos pagados disminuirán, y que en momentos de crisis, el precio unitario de la acción de cada compañía bajará.

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