Value

El Value Investing es una filosofía de inversión que consiste en comprar activos (normalmente acciones) a un precio inferior a su valor intrínseco. La idea central es que el mercado no siempre es eficiente y, a menudo, "castiga" a buenas empresas bajando el precio de sus acciones por miedos temporales o falta de interés, creando así buenas oportunidades de compra aprecios por debajo de mercado.


Precio vs. Valor: El concepto de Benjamin Graham


Para entender el Value Investing, hay que comprender la diferencia que enseñó el padre de esta estrategia, Benjamin Graham: "El precio es lo que pagas, el valor es lo que obtienes".

Imagina que una empresa es una casa que costó 100.000 € y genera 10.000 € de alquiler al año. Si el mercado entra en pánico y te ofrece comprar esa casa por solo 20.000 €, el precio es ridículo comparado con su valor real basado en sus rentas. El inversor Value aprovecha esas rebajas.


El Margen de Seguridad


Este es el concepto más importante de la estrategia. Si calculas que una acción vale 100 € (valor intrínseco), no la compras a 95 €. Esperas a que el mercado te la ofrezca a 60 € o 70 €.

Esos 30 € de diferencia son tu margen de seguridad. Este colchón te protege en caso de que la empresa atraviese un bache inesperado. Cuanto mayor es el margen, menor es el riesgo y mayor el potencial de beneficio.


¿En qué se fija un inversor Value?


A diferencia del inversor Growth, que mira el futuro, el inversor Value analiza los fundamentales:

• PER bajo: Relación baja entre el precio de la acción y el beneficio que genera.
• Valor contable: A veces, una empresa cotiza por menos dinero del que obtendría si vendiera todos sus activos.
• Foso defensivo (Moat): Ventajas que protegen a la empresa de la competencia, como una marca poderosa.
• Salud financiera: Bajos niveles de deuda y una directiva que cuida el capital de los accionistas.


La psicología del inversor Value


Esta estrategia requiere una disciplina de hierro. A menudo implica comprar empresas que están "pasadas de moda" o que atraviesan problemas temporales que asustan a la mayoría. Mientras el resto del mercado corre hacia las últimas novedades tecnológicas (Growth), el inversor Value mantiene la calma y espera a que el mercado reconozca el valor real de sus activos, algo que puede tardar años.


Conclusión


Invertir en valor no es comprar empresas baratas y malas (trampas de valor), sino encontrar negocios extraordinarios a precios ordinarios. Es una carrera de fondo que premia la paciencia y el análisis racional frente a las emociones del mercado o las últimas tendencias de consumo.

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