Private equity

Si la bolsa es el mercado público donde cualquiera puede comprar una acción, el Private Equity es algo así como el club privado de la inversión. Se trata de un vehículo donde grandes inversores y fondos especializados inyectan capital directamente en empresas privadas que no cotizan en los mercados públicos, con el objetivo de transformarlas y venderlas (empresas o participaciones) mucho más caras unos años después.


¿Qué es el Private Equity?


El private equity (capital privado) consiste en la inversión en empresas que tienen un modelo de negocio ya probado pero que necesitan un impulso extra: ya sea porque están en crisis, porque quieren expandirse internacionalmente o porque necesitan profesionalizar su gestión.

A diferencia de un inversor de bolsa, que es un sujeto pasivo, las firmas de Private Equity son inversores activos. Entran en el consejo de administración de las empresas, cambian al equipo directivo si es necesario y optimizan cada proceso para exprimir la rentabilidad de la compañía.


El ciclo de vida de una inversión en Private Equity


Este proceso suele durar entre 4 y 7 años y sigue estas etapas:

1. Fundraising: Recaudar dinero de inversores institucionales (fondos, seguros) y grandes patrimonios.
2. Adquisición: Compran una empresa (o una parte mayoritaria de esta).
3. Creación de valor: Recortan gastos innecesarios, mejoran la tecnología y buscan nuevas vías de ingresos.
4. Salida (Exit): El fondo vende la empresa a otra compañía o la saca a cotizar en bolsa (salida a bolsa o IPO).


Private Equity VS Venture Capital


Aunque a menudo se confunden, la diferencia principal es el momento vital de la empresa:

Venture Capital: Invierte en "ideas" o startups tecnológicas que pierden dinero pero tienen un crecimiento explosivo. Es apostar por el próximo Google.

Private Equity: Invierte en empresas maduras, con ingresos estables y activos tangibles. Es como comprar una fábrica de muebles tradicional para convertirla en el líder del mercado europeo.


Riesgos y Barreras de entrada


El Private Equity ofrece rentabilidades históricamente superiores a la bolsa, pero no es para todo el mundo:

Iliquidez total: Tu dinero queda "atrapado" durante años. No puedes vender tu participación un martes por la mañana si necesitas efectivo.

Acceso: Tradicionalmente, la entrada mínima era de varios millones de euros. Sin embargo, hoy en día están surgiendo plataformas que permiten entrar desde unos pocos euros.


Conclusión


El Private Equity se podría definir como el arte de comprar empresas para transformarlas. Es un vehículo potente para diversificar una cartera que ya tiene acciones y bonos, aportando una rentabilidad extra a cambio de renunciar a la liquidez inmediata. Es una forma de participar en la economía fuera de las pantallas de Wall Street.

Comentarios