La masa hereditaria

Cuando una persona fallece, se inicia un proceso legal y financiero complejo para repartir sus bienes. El concepto central de este proceso es la "masa hereditaria". Comprender qué la compone es vital, ya que no todo lo que el fallecido poseía termina formando parte de la herencia que se reparte entre los herederos. Algunos activos "viajan" por vías diferentes y permiten evitar impuestos o esperas legales.


¿Qué es la masa hereditaria?


La masa hereditaria (o caudal relicto) es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que integran el patrimonio del fallecido en el momento de su muerte. Es decir, es la "tarta" que se va a repartir.

Es importante destacar que la herencia no solo incluye activos (dinero, casas, acciones, fondos, vehículos, etc.), sino también pasivos (deudas, como hipotecas o préstamos). En resumidas cuentas, los herederos suceden al difunto en todos sus derechos y obligaciones que no se extingan por su muerte.


¿Qué entra dentro de la masa hereditaria?


Para calcular la masa hereditaria neta, primero se deben identificar los elementos que la componen:

1. Bienes inmuebles: Viviendas, terrenos, locales comerciales o plazas de garaje a nombre del fallecido.

2. Saldos bancarios: El dinero en cuentas corrientes, depósitos o cuentas de ahorro. Si la cuenta tenía dos titulares, generalmente solo el 50% entra en la masa hereditaria.

3. Inversiones financieras: Acciones, fondos de inversión, bonos y letras del tesoro. Estos activos deben valorarse a precio de mercado a fecha del fallecimiento.

4. Bienes muebles y ajuar doméstico: Vehículos, joyas, obras de arte y enseres de la vivienda. En España, el ajuar doméstico se suele valorar en un 3% del valor total de la herencia, a menos que se demuestre un valor inferior.

5. Derechos de crédito: Si alguien debía dinero al fallecido, el derecho a cobrar la deuda pasa a formar parte de la herencia.


¿Qué queda fuera de la masa hereditaria?


Existen ciertos activos que, por su naturaleza contractual, no forman parte de la masa hereditaria y no se reparten según el testamento o las reglas de la legítima. Los más comunes son:

1. Seguros de vida: El capital de un seguro de vida no forma parte de la herencia. El beneficiario designado en la póliza lo cobra directamente. Aunque no forma parte de la masa hereditaria a efectos de reparto, sí tributa en el Impuesto de Sucesiones.

2. Unit Linked: Este es un punto clave. Los Unit Linked son seguros de vida-ahorro donde el tomador asume el riesgo de la inversión. Al ser técnicamente un seguro, el capital acumulado queda fuera de la masa hereditaria. Esto permite que el beneficiario reciba el dinero con mayor agilidad, sin esperar a la adjudicación de la herencia, y permite designar a beneficiarios distintos de los herederos legales.

3. Títulos nobiliarios y derechos personalísimos: Derechos como el uso o habitación, o cargos públicos, se extinguen con la muerte o siguen reglas de sucesión especiales ajenas al Código Civil común.


Valoración


Para saber qué van a recibir realmente los herederos, se debe realizar una operación aritmética:

Masa Hereditaria Neta = Masa Hereditaria Bruta - Bajas Comunes y Deudas

Dentro de las "bajas comunes" se incluyen los gastos de última enfermedad, entierro y funeral, siempre que guarden proporción con el caudal hereditario y los usos de la localidad.

Las deudas del fallecido (hipotecas pendientes, préstamos personales, deudas con Hacienda) deben restarse antes de repartir nada, ya que los acreedores tienen preferencia de cobro frente a los herederos.


Colación


A veces, la masa hereditaria debe "engordar" antes de repartirse mediante la colación. Se entiende por colación el acto jurídico mediante el cual un heredero forzoso (como un hijo) debe sumar a la herencia el valor de los bienes o dinero que recibió del fallecido en vida (mediante donaciones).

Por ejemplo, si un padre donó una vivienda a un hijo en vida, legalmente se considera un "adelanto" de la herencia. Al fallecer el padre, ese valor debe traerse imaginariamente a la masa hereditaria para asegurar que no se perjudique la parte legítima de los demás herederos.


Conclusión


Entender qué compone la masa hereditaria es clave para planificar correctamente una herencia. Saber que activos como los Unit Linked o los seguros de vida viajan por "carriles diferentes" al resto de bienes permite agilizar la transmisión de liquidez de forma inmediata tras el fallecimiento.

La valoración correcta de los activos y la distinción entre lo que entra y lo que queda fuera del caudal relicto permite adoptar la estrategia más adecuada para ayudar a los herederos. Asimismo, no olvides consultar con un experto en sucesiones para asegurar un reparto justo, legal y eficiente.

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