Crowdlending
En la última década, la tecnología ha permitido eliminar a los intermediarios en casi todos los sectores, y las finanzas no son una excepción. El Crowdlending es la respuesta digital a los préstamos bancarios tradicionales, permitiendo que cualquier persona se convierta en "el banco" y preste su dinero directamente a empresas o particulares para llevar a cabo proyectos a cambio de pagarles un interés.
El crowdlending (del inglés crowd, multitud, y lending, prestar) es un modelo de financiación participativa. A través de plataformas online, inversores particulares prestan pequeñas cantidades de dinero a un proyecto o persona.
Es un modelo que permite al prestatario conseguir financiación más rápida y flexible que en un banco, y al inversor obtener una rentabilidad mucho mayor que la de un depósito bancario tradicional.
El ecosistema del crowdlending se divide normalmente en tres pasos:
1. Análisis de Riesgo: La plataforma que pone en contacto prestamistas y prestatarios recibe solicitudes de préstamo y les asigna un "rating" (A, B, C...) según la solvencia del solicitante.
2. Subasta o Inversión Directa: Los inversores eligen en qué proyectos poner su dinero. Puedes invertir, por ejemplo, 50 € en 20 proyectos distintos para diversificar.
3. Retorno: Con una periocidad pactada previamente, ya sea mensualmente o anualmente, recibes en tu cuenta la parte proporcional del capital devuelto más los intereses pactados.
Dependiendo de quién recibe el dinero, el riesgo y la dinámica cambian:
- P2P (Peer-to-Peer): Préstamos entre particulares (ej. para reformar una casa o comprar un coche).
- P2B (Peer-to-Business): Préstamos a empresas para financiar circulante, expansión o maquinaria.
- Crowdlending Inmobiliario: Préstamos a promotores para la construcción o reforma de activos inmobiliarios.
A mayor rentabilidad, mayor riesgo. En el crowdlending, el riesgo principal es el Default (impago).
Si un proyecto en el que has invertido no paga, puedes perder tu capital. Para mitigar esto, existen:
- Buyback Guarantee (Garantía de recompra): Algunas plataformas prometen devolverte el capital si el prestatario se retrasa más de 60 días (aunque ojo, esta garantía solo es tan fuerte como lo sea la plataforma).
- Diversificación extrema: No inviertas 1.000 € en un préstamo; invierte 10 € en 100 préstamos distintos. De esta forma, si un proyecto quiebra, solo pierdes un 1% de tu capital.
El crowdlending es una herramienta excelente para descorrelacionar tu cartera de la bolsa. Mientras las acciones suben y bajan por el pánico del mercado, tus préstamos siguen devolviendo capital e intereses mes a mes. Sin embargo, requiere una gestión activa o el uso de herramientas de "autoinversión" para mantener el capital trabajando y minimizar el impacto de los impagos que, inevitablemente, ocurrirán.
¿Qué es el Crowdlending?
El crowdlending (del inglés crowd, multitud, y lending, prestar) es un modelo de financiación participativa. A través de plataformas online, inversores particulares prestan pequeñas cantidades de dinero a un proyecto o persona.
Es un modelo que permite al prestatario conseguir financiación más rápida y flexible que en un banco, y al inversor obtener una rentabilidad mucho mayor que la de un depósito bancario tradicional.
¿Cómo funciona el proceso?
El ecosistema del crowdlending se divide normalmente en tres pasos:
1. Análisis de Riesgo: La plataforma que pone en contacto prestamistas y prestatarios recibe solicitudes de préstamo y les asigna un "rating" (A, B, C...) según la solvencia del solicitante.
2. Subasta o Inversión Directa: Los inversores eligen en qué proyectos poner su dinero. Puedes invertir, por ejemplo, 50 € en 20 proyectos distintos para diversificar.
3. Retorno: Con una periocidad pactada previamente, ya sea mensualmente o anualmente, recibes en tu cuenta la parte proporcional del capital devuelto más los intereses pactados.
Tipos de Crowdlending
Dependiendo de quién recibe el dinero, el riesgo y la dinámica cambian:
- P2P (Peer-to-Peer): Préstamos entre particulares (ej. para reformar una casa o comprar un coche).
- P2B (Peer-to-Business): Préstamos a empresas para financiar circulante, expansión o maquinaria.
- Crowdlending Inmobiliario: Préstamos a promotores para la construcción o reforma de activos inmobiliarios.
Riesgos: No todo es rentabilidad
A mayor rentabilidad, mayor riesgo. En el crowdlending, el riesgo principal es el Default (impago).
Si un proyecto en el que has invertido no paga, puedes perder tu capital. Para mitigar esto, existen:
- Buyback Guarantee (Garantía de recompra): Algunas plataformas prometen devolverte el capital si el prestatario se retrasa más de 60 días (aunque ojo, esta garantía solo es tan fuerte como lo sea la plataforma).
- Diversificación extrema: No inviertas 1.000 € en un préstamo; invierte 10 € en 100 préstamos distintos. De esta forma, si un proyecto quiebra, solo pierdes un 1% de tu capital.
Conclusión
El crowdlending es una herramienta excelente para descorrelacionar tu cartera de la bolsa. Mientras las acciones suben y bajan por el pánico del mercado, tus préstamos siguen devolviendo capital e intereses mes a mes. Sin embargo, requiere una gestión activa o el uso de herramientas de "autoinversión" para mantener el capital trabajando y minimizar el impacto de los impagos que, inevitablemente, ocurrirán.
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